Las diferentes formas de recolección de la almendra

19/08/2016

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La recolección de la almendra ha evolucionado mucho. En unos años hemos pasado de una recogida que se realizaba de forma íntegramente manual a la incorporación de la tecnología a estos procesos para automatizar su recolección y ahorrar así tiempo y dinero.

La época de la recogida de la almendra sí que no ha cambiado, se extiende desde el mes agosto hasta septiembre. Hay diversas variedades y, según la climatología de cada zona, unas se adelantan más que otras. En cualquier caso, la señal que avisa de que las almendras están listas para su recolección es que la corteza empieza a abrirse. Esto indica que la almendra está ya madura y que puede iniciarse la recolección, de forma manual o mecanizada.

 

Recolección manual de la almendra

La forma tradicional de recoger almendras es la que hemos visto practicar a nuestros abuelos, que se realiza de forma manual y sin más maquinaria que las lonas y la vara para sacudir los frutos.

El proceso es sencillo. Cuando llega el momento de la recolección, más de la mitad de los frutos ya se han desprendido y lo primero que hay que hacer es recogerlos de la tierra. Una vez limpio el suelo, hay que desplegar en torno a los almendros unas lonas similares a las utilizadas para la recogida de aceituna.

Para recoger las almendras que quedan en los árboles hay que sacudir las ramas del almendro con varas o cañas. Al varear las ramas del almendro, las almendras caen y se pueden recoger fácilmente envolviendo los frutos con la lona.
 

La recolección mecanizada de la almendra
 

La tecnología ha entrado de lleno en la recolección de las almendras, un proceso que se ha mecanizado para ahorrar dinero con sistemas que buscan la máxima eficacia en un tiempo reducido y sin dañar a los almendros.
 

Sistema de Vibradores
 

El sistema de vibradores es el que más se utiliza para la recolección mecánica de la almendra. Ayudados por un tractor y un paraguas invertido, este sistema consiste en aplicar una vibración al almendro, para que los frutos caigan dentro del paraguas. El árbol queda sin frutos en menos de un minuto, lo que da una idea del tiempo que se gana con este sistema.

La vibración se aplica con los vibradores, una plataforma móvil que consta de una pinza con la que se agarra el árbol para transmitirle la vibración. Para proteger al almendro, las pinzas van recubiertas de gomas protectoras y el agarre debe hacerse con cuidado, en la parte baja del tronco. La sacudida no suele durar más de 30 segundos para evitar daños en el árbol. En ese tiempo, las almendras caen al paraguas y queda cosechado el almendro.
 

Cosechadoras cabalgantes
 

En cultivos intensivos puede que sea imposible usar el vibrador y el paraguas invertido, ya que los árboles están muy juntos y no dejan espacio suficiente. En estos casos, la alternativa es utilizar máquinas cabalgantes. Se trata de enormes cosechadoras que abrazan los almendros y desprenden sus frutos sacudiendo la copa de los árboles conforme avanzan por el lindero.

Este sistema no se puede aplicar a todas las variedades, ya que los almendros no pueden ser muy altos para que la cosechadora los pueda abarcar. En los casos en los que no sea posible utilizar máquinas cabalgantes ni tampoco el paraguas invertido, se puede aplicar el vibrador y desplegar las lonas, como en la recogida manual, para que las almendras caigan al suelo y se puedan recoger de esta manera.  

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